Astrología

Plutón – ¿Por qué la transformación duele tanto?

tránsito de pluton
Escrito por Ana Bravo Muñoz

Cuando tenemos un tránsito de Plutón a un planeta o un ángulo de nuestra carta natal, nos comportamos de un modo que no es usual en nosotros, sentimos algo dentro que es como que nos incomoda o quiere salir por alguna parte, estas son algunas de las cosas que podemos sentir con Plutón en tránsito aspectando a un ángulo exacto:

  • Podemos estar obsesionados por el pasado
  • Podemos demostrar los niveles de resentimiento que antes no mostrábamos
  • Nos perdemos en nuestros pensamientos más que de costumbre
  • Lamentamos profundamente cosas pasadas
  • O estamos intensamente meditativos
  • Pueden surgir eventos asociados con los valores de la casa 8: el dinero, el sexo, la muerte y el nacimiento
  • Observamos o participamos en las luchas de poder
  • En resumen: estamos rodeados por el poder transformador de Escorpio

¿TRANSFORMACIÓN? ¿QUIÉN HA HABLADO DE TRANSFORMACIÓN?

Bueno, sí, digamos, Plutón hace que nos enfrentemos al renacimiento del Ave Fénix dentro de nosotros y la experiencia de este proceso de transformación tan profunda.

Y no tenemos otra opción: sólo podemos aceptar la situación y fluir con ella… aunque duela, aunque queme, aunque llores sin saber por qué.

El propósito de este artículo es que lleguemos a entender lo que puede estar sucediendo y para que encontremos las maneras de trabajar con la energía de este tránsito en lugar de luchar contra ella. Plutón retrógrada una vez al año, durante cinco meses, por lo que el dolor parece más íntimo e intenso.

A medida que su progreso es muy lento, rara vez se aleja de su objetivo: la aparición del planeta o el ángulo natal.

Plutón se mueve hacia adelante y hacia atrás en sus movimientos cósmicos. Por lo general, sólo se sabe el resultado final dos o tres años más tarde, aunque hoy en día es común que la gente diga que todo se notó.

La diferencia en la fuerza en como reaccionamos a los tránsitos de Plutón son distintos para los optimistas que para los pesimistas.

Los optimistas resuelven un ápice mejor los tránsitos de Plutón. Lo que me pareció, personalmente en el caso de un conocido con una oposición simultánea de Plutón en tránsito a su sol (en Géminis, en casa 1) Natal y una conjunción de Plutón a su luna (en Sagitario en casa 8) – es que el chico este era un optimista empedernido teniendo a la Luna en Sagitario en casa 8 y Júpiter en Acuario en casa 9, la luz me sirvió la metafísica del positivismo, para hacerle frente a estos tránsitos, el más difícil hasta la fecha en el mapa de este conocido

La forma en que sintió durante esos cinco años con estos dos tránsitos al mismo tiempo, la mayoría de las veces, no siempre se sentía con ese optimismo característico, ya que a menudo he pensaba que estaba siendo sometido a una operación sin anestesia.

Se liberó del pasado, se obsesionó un poco con él. Lloró intensamente por los acontecimientos que tuvieron lugar hace casi treinta años. Se enfadaba por revivir viejas historias. También se alejó de sus viejos amigos, para crear nuevos intereses en su vida que nada tenía que ver con los pasados. Revivió situaciones de la infancia. La mujer de su vida (su madre) desapareció y llegaron otras  personas que también desapareció y sólo en el último “giro”fue cuando algunos permanecieron siendo sus amigos.

Así que muchas situaciones. Hoy en día, trato de ayudar a otros a enfrentar sus demonios internos. ¡Fíjense que cambio de hace unos años a hoy!, y aun así a día de hoy no sé muy bien lidiar con ellos, sólo  un poco más, pero esto no impide que me sienta preparada fuertemente para estos tránsitos. He aprendido a aceptarlos. Ya no me resisto, ahora fluyo.

Un tránsito de Plutón significa que no podemos escondernos en el último lugar del mundo para que no nos encuentre nadie, aunque tengamos ganas de ello. Resulta que, durante años, hemos acumulado en una cantidad tal que cubre  las reservas que requerirán mucho esfuerzo para retirar todo esto y aceptar lo que somos. Cuando hemos acumulado tanta basura mental que liberarnos, un nuevo proyecto para toda la vida nacerá.

Todos tenemos que seguir adelante, pero parece que no somos capaces de dejar el pasado. Seguimos apegados a la imagen que tenemos de nosotros mismos. Plutón nos ayuda o, más bien, nos obliga a que nos rindamos.

Los planetas lentos nos ayudan a desarrollar una conciencia conectado con lo divino. Los tránsitos de los planetas de movimiento lento nos impulsan a abrirnos a cambiar y tratar de darse cuenta de que lo divino está en nosotros y que debemos aprender aquí en la Tierra.

Si no te quieres extinguir como los dinosaurios, tenemos que aprender a cambiar a medida que el mundo cambia – y esas reliquias que no pueden o no quieren, con el tiempo que giren

Plutón dice: “Acepta los cambios, renuncia a su pasado; aceptando la transformación que te presento “.

Ya sé que duele mucho.

Debido a que es un camino que conduce a la antigua distinción entre la personalidad y el alma.

En términos de personalidad, Plutón en tránsito puede ser un infierno que debemos cruzar.

A nivel del alma, puede ser la mejor cosa que nos pueda suceder

Debemos aprender a ver con nuestro ojo interior, no por exterior. Hay un propósito para el dolor, pero el campo de nuestra visión es muy limitado, sobre todo cuando estamos inmersos en el “problema”.

Para nuestro ego, como no quiere sufrir, se encarga de decirle a nuestra mente que nos encontramos con estos muy malos tránsitos porque nos duelen, cuando deberíamos aceptarlos con los brazos abiertos y no tenerle tanto miedo a  la astrología.

Sufrimos de la miopía espiritual y emocional, al no ser capaz de ver lo que hay lejos, muy lejos, para conocer el motivo por el cual tenemos que pasar este dolor, claro que para el que está profundamente dormido, si le dices estas palabras le puedes parecer un masoquista de cuidado y sobre todo un loco/a.

Es como hacer una operación; cortamos el cuerpo de un paciente. Poco después de la operación, es normal que te duela terriblemente, y cuando esto sucede, el cuerpo empieza a sanar. Plutón por así decirlo es similar a esa operación, pero un poquito más doloroso, porque no lo hueles ni sabes como te va a dar.

Cuando tenemos un patrón muy arraigado en nuestras vidas y parece que nunca vamos a mejorar esta área de la vida y vamos y nos damos por vencidos, lo único que nos sale a veces es un “Que sea lo que dios quiera”

¿Y qué pasa con la palabra mágica? Pues… que dios… el cielo…las estrellas…te escuchan y te entregas al cielo. Y poco a poco, muy lentamente, empezarás a notar, aquí y allá, algo que está cambiando, y empiezas a ver que te vas sintiendo mejor, y aprovechas ese tránsito plutoniano.

Pero cuando nos damos por vencidos y ya no nos esforzamos en controlar la situación y nos dejamos llevar por el pesimismo, es cuando esta área de la vida no va a cambiar , y se convertirá en un bucle, esto pasa cuando reconocemos que hemos sido derrotados, es cuando la situación te controla, si estás en ese momento, acepta que Plutón, la situación o como quieras llamarlo está fuera de tu control y que todo pasará y se resolverá la situación, pasando el estado total de derrota, es entonces cuando nos da el primer toque en la parte inferior en la relación o situación concreta en nuestras vidas.

Aquí toca rendirse a un poder más grande que nosotros mismos y entregarnos al cielo y a las estrellas.

Y ambos Plutón y Quirón, Urano y Neptuno, nos ponen en contacto con los niveles de estar por encima de la personalidad humana. Guíarnos en llamar a nuestra alma.

Es ahí, cuando toca el alma, cuando Plutón está en su mejor momento y comienza a hacer los cambios, comienza a transmutar.

Gran parte del dolor que se siente con los tránsitos de Plutón es “ley causa-efecto”; no es un castigo, sino un reajuste en tu vida. Es un cambio tan transmutador que es como que digamos “a plazo fijo ya”. Es decir, la consecuencia sigue junto con algunos comportamientos que estamos involucrados y nos causa dolor, pero es inevitable.

Cuando estamos enredados en algo, y el tránsito es de Plutón, este está trabajando para desenroscar, y no quiere que abandonemos este comportamiento, sino que vayamos desenroscando la botella sintiendo como el sacacorchos va entrando y desquebrajando el corcho poco a poco, sintiendo esa punzada a cada paso que das, al principio nos resistimos, porque queremos seguir con la antigua norma, y ya sé que será dolorosa, pero en gran parte es un inmenso reflejo de lo que hay dentro de nosotros y de lo que está creando nuestros problemas.

Plutón nos obliga a ver la verdad y la verdad… queridos… puede doler y jodernos vivos, pero también puede liberarnos de la mayor cárcel invisible que tenemos creada en nuestra vida, dejarse guiar por estas acciones es parte de la cura, y ya yo creo que con eso y mientras vas por el proceso, sabrás que es la mejor decisión que podemos tomar, dejarnos llevar y aceptar.

Muchas, muchas personas están amargados por no conseguir lo que quieren a su manera o por tener falta de control en ciertas áreas de su vida. No te puedes imaginar la cantidad de veces que he escuchado esta frase, en mis consultas de Astrología “Yo antes no era así” ¡En la vida dios le da pan a quien no tiene pescuezo!

Aquí amigos, no hay duda, me voy directa a su tránsito de Plutón, porque este dios tan pequeño, pero tan grande, tiene mucha, pero que mucha tela y en el 80% de los casos hace acto de presencia creedme.

OPCIÓN DE MEDITACIÓN PARA LOS CAMBIOS DE PLUTÓN

“Que tengo la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia que hay entre ellas”

En nuestra cultura gregaria, que se aparta de la norma habitual es considerado como “extraña”, es visto como anti-social, pero a menudo en un tránsito de Plutón, el aislamiento curador.

Este aislamiento nos da la oportunidad de no actuar sobre los viejos patrones. Hemos decidido que no vamos a hacer eso, pero no sabemos qué hacer en su lugar y ahí es donde nos retiramos, nos aislamos. Para volver a aprender.

Esto nos da la oportunidad de prepararnos para actuar de manera diferente.

Sólo el tiempo es particularmente eficaz. Momentos de silencio son esenciales para escuchar la voz del alma, para tu voz interior.

Sobre todo cuando uno no puede estar solo, y se mete en todo tipo de interacciones distorsionadas que implican luchas de control y potencia.

El aislamiento y la tranquilidad terapéutica son muy importantes.

Las personas pueden sentir incluso que no va a llegar nadie a sus vidas y que van a morirse solos.

Las relaciones no son tan “vida o muerte” como pensamos que lo son, o como Plutón mejor dicho nos hace pensar que lo son.

Es estar sólo es parte de un aprendizaje para aprender a estar acompañado de la persona adecuada, afín con nuestra vibración.

Hay momentos en que es doloroso  estar con otras personas y sufrir su falta de entendimiento o que nos tengan profunda indiferencia hacia como nos sentimos. Es mejor irse un ratito a estar solo y lamer nuestras heridas, practicar la comprensión hacia ellos y perdonarnos a nosotros mismos. Lo usual en esta sociedad es que te llamen loco, o raro, o simplemente te digan que estás perdiendo la cabeza creyendo en estas cosas, en ese momento por favor, apiádate de ellos, de sus almas, porque no ha llegado para ellos el camino que tu ahora mismo estás recorriendo, y si les ha llegado pueden estar lo suficiente dormidos como para no darse cuenta de lo evidente, y es que venimos y somos estrellas y seres de luz, que vienen a aprender a vivir, a transmutar, a morir muchas veces antes de volver al inicio de donde venimos.

EJEMPLOS DE RECLUSIÓN PLUTONIANOS

Los siguientes períodos al parto, ya que tenemos la necesidad de darnos tiempo para identificarnos con esa nueva alma que forma parte de nuestra vida y que ha nacido. Lo que yo llamo reclusión plutoniana, la sociedad y medicina moderna lo llama “depresión post-parto”

Sólo el tiempo puede hacer que nos damos cuenta de la orientación que nos dan nuestros guías, y no siempre tenemos el tiempo suficiente para recibir esta orientación durante nuestra vida tan agitada y llena de stress actualmente.Todos los períodos de pérdida son plutonianos.

En la antigüedad, tuvimos retiros y monasterios. Actualmente, la persona de promedio no tiene nada de eso, pero es peor, no es consciente de la necesidad de retirarnos naturalmente a meditar, nos acidifican la vida con tanto stress.

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Ana Bravo Muñoz

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